Este libro intenta ser una aproximación al símbolo-mandala tibetano conocido como Rueda de la Vida o Bhavachakra.
Relata la tradición que el origen de este dibujo procede directamente del mismo Budha Sakyamuni. La descripción, contemplación y reflexión sobre las enseñanzas psicológicas y filosóficas del budismo que ofrece, se consideran en este acercamiento, con un criterio suficientemente flexible.
Las aristas confesionales y doctrinales intentan presentarse de modo tal que puedan resultar inspiradoras para toda persona que busque actualizar su lugar ético, existencial y espiritual en la vida, intensificando el sentido y significado del mundo que experimenta dentro de un entorno de valores universalmente aceptados por toda espiritualidad genuina.
La autocomprensión de la propia condición de ignorancia y las causas del propio sufrimiento conducen necesariamente a su modificación al tiempo que instalan la compasión altruista como una dimensión de práctica y sabiduría.
Motivo, práctica y dedicación forman el eje de toda meditación budista. La práctica es un proceso individual que puede y debe concretarse en la propia existencia.
Conlleva la certeza ultima de la unidad de la vida en todas sus formas, por tanto, es inevitable y a la vez, deseable, que irradie en beneficio de todos los seres sintientes.
Imagen de tapa: Rueda Tibetana.
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